Un juez y tres juezas españolas hacen historia al lograr la representación más alta del país en el panel de ITOs de la IAAF

Marina Rivas

Ni todo el atletismo son las carreras, ni todo el trabajo de una competición se ve a simple vista. España vuelve a ser noticia a nivel internacional y, esta vez, es gracias a ellos, los jueces. Antonio Pérez, Presidente del Comité Nacional de Jueces; Elena Barrios, Gemma Castaño y Loreto Pérez, que este mes han logrado un hito en la historia de este deporte a nivel nacional. Y es que el nuestro ha sido el único país cuyos cuatro candidatos han accedido a formar parte del panel de ITOs (Oficiales Técnicos Internacionales) de la Federación Internacional de Atletismo (IAAF). ¿Qué quiere decir esto? Que podrán ejercer como jueces árbitro en diferentes competiciones internacionales durante los próximos 4 años.

Es un hecho histórico. Nunca antes España había tenido tanta representación en este Panel, lo que demuestra el excelente nivel técnico que cuenta el colectivo de jueces españoles”, argumenta Pérez. Un nivel que tuvieron que demostrar en un complejo examen que les acreditó para llegar a cumplir una meta común, como concluye el aragonés: “Los ITO son los que tienen la decisión final (previa al Jurado de Apelación, en su caso) sobre cualquier cuestión técnica o disciplinaria. La IAAF delega en ellos una gran responsabilidad en la alta competición internacional, por eso se pretende que los miembros del Panel estén muy bien preparados técnicamente”. El pase de los cuatro ya es motivo de celebración, pero, sin duda, la mayor alegría llega al comprobar que, de entre los 37 ITOs del panel, 9 son mujeres y 3 de ellas son españolas.

Barrios: “El resultado es un reflejo de la sociedad”:
Economista de profesión y jueza desde los 16 años. Elena Barrios recuerda sus inicios en el atletismo con sus primeros cross, como buena bilbaína, aunque explica que su amor por este deporte llegó a manos de su prima. “Fue ella la que me inició y bendito el día en que lo hizo, entonces comprendí que mi pasión era ésta”, rememora con cariño. Con 4 años como jueza europea y 8 ya como internacional, la vasca acaba de revalidar su credencial para aguantar, al menos, otra legislatura más al pie del cañón. Y eso que reconoce que, de pequeña, éste era un trabajo que no llamaba su atención: “los jueces me pasaban desapercibidos y creo que está bien que sea así. Yo no había reparado en ser jueza y al final me encantó volver para estar en contacto con lo que me apasiona”. thumbnail_ELENA EN PISTA

Años después se ha convertido en una de las instituciones nacionales en esta área, con unos Juegos Olímpicos (Londres 2012) a sus espaldas, que asegura, nunca podrá borrar de su mente. “Cada vez que lo pienso se me pone la carne de gallina, aquello fue maravilloso. Un estadio con 80.000 personas…”, comienza. Y continúa: “lo que se vivía allí era excepcional. De lo que gritaba la gente, no nos oíamos ni a medio metro”, recuerda aún sorprendida. Como ella, ahora serán dos compañeras más las que, con suerte, puedan vivir experiencias como la suya en el futuro. “El resultado es un reflejo de la sociedad. Antes no había mujeres en prácticamente ningún sitio. Al final, somos los que estamos y los que estamos nos lo hemos ganado”, argumenta Barrios.

Castaño: “Sólo me queda por cumplir el estar en unos Juegos Olímpicos”:
De las letras, pasamos a las ciencias y, además por una buena causa. Doctorada en biología y salud pública, Gemma Castaño dedica su vida a investigar sobre las posibles causas del cáncer. “Es algo que tiene una repercusión social y que, aunque es complejo y no tiene una respuesta inmediata, es algo bonito”, se sincera. Todo ello mientras lo compagina con su labor como jueza internacional, desde hace 8 años y, ahora, al menos durante 4 más. “Creo que somos un ejemplo para las mujeres, si ven que hemos llegado a ser internacionales a lo mejor pueden decir: ‘pues yo también podría’. Este era un tema siempre se había considerado más de hombres”, argumenta la catalana cuestionada sobre el hito femenino del último panel. DSC_0418

Y es que no es para menos. En su caso, también lleva en el mundillo desde los 16 años. Le venía en los genes: “mis padres son jueces a nivel nacional y desde pequeñita andaba por las pistas de atletismo”, comenta. En este tiempo, ha vivido inmensidad de momentos para el recuerdo, aunque para ella, el más especial, el de su presencia en los últimos Mundiales, los del pasado verano en Londres. “Fue impresionante. Lo único que me queda ya por cumplir es estar en los Juegos Olímpicos”, asegura. Aunque también admite que su tarea no fue fácil y es que, sin quererlo, se vio inmersa en uno de los momentos más polémicos del campeonato: el dorsal de Spanovic. “Fue un momento de mucha tensión: la atleta, el entrenador, el público ahí mirándome. Por otro lado me venían los de la televisión pidiéndome explicaciones para poder retransmitir… Uff (resopla, recordando aquel instante que se hizo eterno)“.

 

11807519_1006581102714955_1904080044367301366_oPérez: “Mi familia ya estaba metida en el atletismo; lo mío era natural”:

Acabar de dar el paso de jueza europea a internacional y, aunque muestra rasgos de alegría, recibe la noticia como un paso natural. Algo simbólico de personas trabajadoras y exigentes. Mi familia ya estaba metida en el atletismo; lo mio era natural. Mi madre es entrenadora nacional, ha tenido a atletas olímpicos; mi padre forma parte de la directiva de un club y mi tía, que era jueza nacional, nos incitó a mi hermano y a mi a ser jueces. Mi hermano ha aprobado el de nivel europeo y ahora yo soy internacional”, enumera Loreto Pérez, la tercera jueza española que acaba de entrar al panel ITOs. “Tanto antes como ahora, siempre ha habido más hombres, pero las mujeres estamos demostrando tener un muy buen nivel. Además, se ve que ha aumentado el interés de las chicas por este mundo”, añade la gallega.

Comparte con las anteriores que comenzó bien joven, a los 16 años y que sus inicios también se dieron en las pistas, aunque en su caso “corriera por correr”. Pérez es profesora de inglés, pero a pesar de las ocupaciones y de haber pasado por dos embarazos y el tiempo que eso conlleva, explica: “nunca me he planteado dejar de lado esta parte de mi vida. Tengo un niño y una niña y estoy seguro de que a alguno le acabará picando el gusanillo del atletismo también. Lo mejor que me ha dado el atletismo es la gente que he conocido gracias a él”, expresa la jueza. Un legado que le gustaría seguir manteniendo aunque no sin antes hablar en presente para seguir construyendo nuevas metas profesionales.